Tengo la suerte de estar con un chico al que le gusta cocinar, y al que no le importa nada compartir comidas veganas conmigo, aunque él no lo sea (pero estoy convencida que algún día lo será...).
El otro día, mientras yo estaba trabajando con el ordenador, me preparó una deliciosa comida vegana que me encantó. Disfrutamos mucho comiendo con el solecito de primavera acompañándonos y mirando al mar.
Me preparó arroz integral con daditos de tofu, coliflor, calabaza y espárragos. Todo ecológico y riquísimo. Para acompañar hizo chapatis, una especie de pan hindú que se hace con harina, agua y aceite, pero en lugar de hacerlas sobre la sartén las puso en el horno, y quedaron buenísimas!
Estos momentos tan geniales son los que te recuerdan que hace falta muy poco para ser feliz!





